
Fue una mañana especial en Estambul. La mañana, cuando el tiempo bendijo con un sol brillante y el cielo azul. Todo fue calma y todo el mundo sintio la presión de la escalofriante anticipacion en el aire. Entonces empezó. Sólo a segundos después de las 7 am el frenesí del tenis de mesa hizo remolinos la atmósfera en el centro del puente de Bosphorus.
Si bien se sintio la vibración del puente monumental entre dos continentes en tan sólo uno o dos minutos todo el escenario se preparo. Todo estaba listo para un momento histórico en el tenis de mesa. El momento en que se escribirán los nombres de dos estrellas que jugaron un partido en el centro del Puente de Bosphorus, el austriaco Werner Schlager y por Hong Kong, KO Lai Chak. El logro que sólo fue posible gracias a la organización de grandes personas, la fe y la dedicación de todas las autoridades turcas de la Federación para el TT y el Ministerio de Gobierno de Estambul y de Turquía. En el momento en que se creó en el espíritu de la gran unidad y la amistad entre Europa y la union asiatica del Tenis de Mesa.




